viernes, 30 de agosto de 2013

PROPUESTA PARA PROYECTAR LA MULTICULTURALIDAD EN COLOMBIA


PROPUESTA PARA PROYECTAR LA DIVERSIDAD Y LA MULTICULTURALIDAD EN COLOMBIA



Por
CARLOS ALBERTO CEFERINO



Profesor
Juan Guillermo Espinal

FORMACION CIUDADANA

Facultad de artes
UdeA
Medellín, junio de 2013



PROPUESTA PARA PROYECTAR LA DIVERSIDAD, LA MULTICULTURALIDAD EN COLOMBIA

El largo periodo de exclusión, intolerancia, racismo y discriminación padecido por los grupos minoritarios (indígenas, negros, y ahora mujeres, homosexuales, desplazados, campesinos) se remonta al pasado de conquista y coloniaje hispánico, tiempo en el cual, los vejámenes, abusos, traiciones, torturas, y castigos escarneadores, eran la constante. De este trato injurioso no se escaparon indígenas, negros, criollos y hasta algunos españoles (el caso de Lope de Aguirre es la muestra del inconformismo de algunos conquistadores con la corona española).  Variados también fueron los métodos de persuasión empleados por dicha cultura colonial: indígenas descuartizados por perros, mujeres violadas, grilletes oxidados por largo tiempo pegados a la piel, satanización de los dioses y creencias aborígenes o africanas, esclavitud, desplazamiento, y un largo etc.

En el siglo XIX las luchas independentistas, no se escapan a esa serie de traiciones y luchas intestinales, que en términos generales ha sido la oportunidad que otras naciones han aprovechado para imponer sus intereses en Colombia, empezando por la “patria boba”, pasando por la pérdida de Panamá, hasta la más reciente pérdida de plataforma marina con Nicaragua, pleno siglo XXI . el papel relegado de la mujer, no alcanzaría el derecho a votar sino hasta la década de los cincuenta, la gran brecha abierta entre vida rural y urbana, el dogma religioso impuesto (Colombia fue un país confesional hasta el año de adopción de una nueva constitución, 1991 ) y otras prácticas inquisitoriales condimentaron la exclusión y la intolerancia en el país , famosas son las adhesiones del clero en la época de la violencia en Colombia al partido conservador, esta actitud dogmática, parcializada y partidista  se trasladó al campo de la educación, el catecismo del padre Astete, el libro urbanidad de Carreño, eran el norte  curricular de estos métodos de enseñanza.

 Todos estos aspectos aunados y recíprocamente vinculados a las crisis sociales y económicas de la segunda mitad del siglo XX han hecho que en Colombia, a pesar del paso de un país confesional a otro social de derechos, perviva en la práctica cotidiana, en la epidermis de los ciudadanos, en la mentalidad y el imaginario colectivo, como si estuviera enquistada, aun transcurridos veintidós años de la constitución de 91, esa antigua practica de excluir, segregar, estigmatizar y en general seguir abonando los terrenos de la intolerancia y la falta de cohesión social, de un pueblo colombiano que sigue en busca del heroico caudillo, desconociendo los aportes de sus hombres de arte y ciencia y entronando los que lideran y sazonan todavía la guerra y la intolerancia como lo evidencia el pasado concurso del canal History denominado “ El Gran Colombiano”

Las estrategias para aminorar esa carga aplastante de subvaloración por parte de dichos pueblos humanos, se han caracterizado por su grado de perspicacia y picardía de estas culturas. a los negros por ejemplo les prohibieron  adorar a su dios Chango, por ser visto como profano y pagano, este era considerado por los negros el dios del trueno pero al observar que en la fiesta de la virgen de santa Bárbara , representada por cañones , estos al sonar evocaban el trueno, los negros empezaron a adoptar e n forma sincrética la fiesta de la virgen de Santa Bárbara como propia, al mismo tiempo se escapaban y formaban los primeros “palenques” o caseríos libres de negros cimarrones, esta cultura nos ejemplariza la tenacidad de estos pueblos que aun lejos de lugar de origen perviven y conservan creencias, cantos, ritos, y saberes permeando al mundo actual con expresiones como el jazz, los cantos, los espirituals, etc

Vale recordar que es América el continente por excelencia de la interracialidad, de la hibridación cultural y la multiculturalidad y es en la reforma constitucional de 1991 en el que se reconoce Colombia como país multicultural, a este respecto Mendoza Salazar  citando a Moreno y cia nos aclara:

“El multiculturalismo afirma que las gentes con distintas raíces pueden coexistir y aprender a leer repertorios e imágenes de otros, así como mirar más allá de las fronteras de raza, lengua, sexo y edad” [1]

Ahora bien ¿cómo las artes y el teatro en particular catalizan esa brecha, esa nostalgia por el caudillo, esa perseverancia por desconocer derechos de minorías, en general ese desconocimiento por la diferencia? quien esto escribe está convencido que es a través de la educación y la cultura, como formas  de proyectar el componente mestizo y diverso, que en Colombia habrá reconocimiento por el otro, , el respeto por lo distinto, la valoración por la diferencia, y es que en la representación teatral, como expresión artística, se observa también la presencia de la comunicación y la correspondencia entre los hombres, ya lo Jouvet citado por  Mendoza Diana:
“el teatro es una de las primeras actividades humanas, por su intermedio el poder  creador de los hombres se ejerce con la mayor veracidad y eficacia”[2]
Proyectar desde el teatro el conflicto cotidiano tal vez sirva para visibilizar situaciones desapercibidas, al brindar representatividad e inclusión a comunidades que poca voz tienen en el concierto de las temáticas  culturales, aliviando tensiones exteriorizando resultados en prácticas intergrupales:
“Es fundamental el papel desempeñado por los grupos que fomenten el teatro como herramienta para trabajar las problemáticas socioculturales en el interior de las comunidades”[3]







[1] Mendoza Salazar, Diana, Trascender la multiculturalidad, en Contarla para vivir Memorias, medellin, ed  Lealon 2012 pag 21
2 IBID pag 29
3 IBID pag 31






No hay comentarios:

Publicar un comentario